That´s all folks!!

La vida de los blogs está llena de altibajos emocionales. Se abren con la humilde intención de comerse el mundo. Se sigue, junto a los primeros comentarios, por una necesidad ególatra y narcisista, se deja por aburrimiento….y se reabre por ansia de volver a lo que una vez fué. Y así, convertidos en Norma Desmond virtuales se pretende reavivar un fuego, comerse el mundo, esta vez de veras aunque con mordiscos más pequeños.

Pero pasan los meses y hay que abandonar de nuevo el proyecto, cansado de incomprensión y con dosis enormes de dramatismo para promover cientos de comentarios diciendo lo bueno que eres, algo que animaa el ego, de nuevo, y hace que, meses después, reabras el blog por todo lo alto, como un ansiado remake. Esta vez sí que es la buena. La definitiva, pero…

La vida del bloguero “pasodelapastalomioesarte” es muy dura, máxime en el caso de otrocine. Autoobligado como he llegado a estar a ver las pelis más raras del planeta, con pose intelectual para no desmerecer a cuantos los leían (¿cuántos sois? ¿cuántos quedáis?) ha llegado el momento de bajar la persiana definitivamente (oigo risas a mi alrededor que no escucho), y decir eso de que estuvo bien, pero que es el momento de hacer otras cosas, leer, escribir y ver otras muchas pelis que eso nunca viene mal.

Esta vez siento que es la verdadera (malditas risas), es el momento oportuno, y lo quiero hacer de la mejor manera, a pesar de los 2 meses y pico de Soy Cuba. En fín, que ha estado muy bien, que han sido 4 años muy gratificantes y que os agradezco de corazón a todos los que habéis entrado a leer y escribir. Un saludo a la gente de Eutec que son los que aguantan mis devaneos (siguen riéndose) y mis mensajes crepusculares a las tantas. Solo me queda decir como Porky: That´s all folks!!!


Enemigos Públicos (Michael Mann, 2009)

Cartel promocional de la película Enemigos Públicos de Michael MannSoy un amante del video digital, algo que choca con la mentalidad cinéfila, al menos en parte, pero disfruto de los tonos, las luces, la cercanía de su resolución, es cierto que el sonido del video digital sigue siendo mediocre, pero agradezco ver, a veces, en una sala de cine, una película hecha en HD (vamos, en alta definición).

También es verdad que en muchas ocasiones la cercanía de su resolución hace que parezca que estás viendo una peli porno, pero eso es un problema propio en cuanto a estética.

Michael Mann, grandilocuente cineasta proveniente de la tele, se ha apuntado al carro del HD y disfruta con sus televisivas películas, de sus primerísimos (y epidérmicos) planos de los personajes de turno, algo que ya se vislumbraba en Collateral, Miami Vice.. y en Enemigos Públicos, su último peliculón…con reservas eso sí.

El film funciona bien como cine “de Dillinger”, aunque en esta ocasión el HD no le vaya tan bien, no sé, los gangsters se ven mejor en cine, ya el color molesta un poquito, pero el digital, con esos destellos de las metralletas…

Los actores están perfectos, Johnny Depp realiza su enésima actuación memorable, el film está sobresalientemente resuelto (asesinato de Dillinger, salida de la cárcel), pero hay algo que quizás le falte. Puede que sea ese regusto a celuloide. Con lo que me gusta el video digital…

Soy Cuba (Mikhail Kalatozov, 1961)

Imagen promocional de la película Soy Cuba de Mikhail KalatozovScorsese se ha convertido en una figura clave en el cine no solo por las maravillosas películas que firma, sino también por todas las películas que descubre y Soy Cuba es una de ellas. No se trata de un film grandioso, al menos en el sentido artístico, y es que la película, una superproducción soviética sobre la isla, no gustó en su momento ni a propios ni a extraños, y es que se pierde en la técnica del deslumbramiento. Sus acrobacias técnicas, sus largos planos con grúas imposibles, sus piruetas grandilocuentes se quedan en eso, puro artificio. Y es una pena, porque es fácil engancharse a tanto brillo, a unos planos cuidados. Lástima de guión.

La historia se vertebra a lo largo de cuatro historias (por favor, basta de films episódicos, ¿no se dan cuenta que no hay una peli buena que sea de episodios?) que intentan contar los diversos dramas de una sociedad donde ha triunfado el comunismo. Y es que no deja de ser un panfleto político a favor de Fidel y los suyos. Es una pena que tantos medios acaben por enterrar un film, rescatado del olvido 40 años después y descubrir que, medio enterrados, estaban mejor. Aún así hay que reconocer la labor arqueológica y fundamental de Scorsese, quizás el último romántico en esto del cine.

Como complemento interesantísimo El Mamut Siberiano, un documental que Vicente Ferraz hizo en 2005 sobre los vericuetos de dicho rodaje en La Habana con los actores y técnicos, años después recordando la experiencia. Curiosamente no hablan excesivamente bien ni del film ni del director. Algo que engrandece aún más el misterio.

Still Walking (Hirokazu Kore-Eda, 2008)

Poster promocional de la película Still Walking dirigida por Hirokazu Kore-EdaHay veces en los que, viendo una película, eres consciente de lo buena que es. De estar viendo una pequeña joyita. Es difícil acertar en su perdurabilidad, no sabemos si serán clásicos referentes en el futuro, pero hoy, ahora, son obras mayúsculas. Y es que no se debe ser Kurosawa siempre, u Ozu, es suficiente ser Kore-Eda.

El cineasta se dio a conocer con una película fantástica llamada Nadie sabe, una oda a la cotidianidad de unos niños sin mayores, rodada con una sensibilidad envidiable, un cineasta a seguir. Más tarde conseguí ver Alter life, una de las historias más bonitas, cargada de una lírica asombrosa y, de nuevo, una sensibilidad envidiable. Vamos un director más que recomendable.

Pero ahora va y se descuelga con una de las películas más hermosas, románticas en todos los sentidos, y vitalistas de la cartelera en mucho tiempo. La historia de unos hijos adultos que visitan a sus ancianos padres un fin de semana, narrado, otra vez, con una sensibilidad envidiable, y es que ya podemos decir que Hirokazu Kore-Eda es un humanista, al igual que el Desplechin de Un cuento de navidad. Nos acerca a todos los personajes con cariño, desgrana las conversaciones con paciencia, sin prisas, en un film que llega a ser, en ocasiones, mágico. De nuevo la infancia, pero esta vez con mayores. Un peliculón, una joya, no sé cual será su perdurabilidad, pero no siempre hay que ser Kurosawa, ¿no?

La Escafandra y La Mariposa (Julian Schnabel)

Poster promocional de la película La Escafandra y La Mariposa dirigida por Julian SchnabelHace casi 15 años se escribió un guión que jamás vio la luz, afortunadamente, ya que era un ejercicio pedante y pretencioso, lo peor que se puede ser. El guión en cuestión se llamaba Ojos de terciopelo, y trataba de una ciega. El autor de dicho guión quería mostrar lo que veía una ciega…. Casi nada.

Pero vamos a lo que nos importa. A menudo pienso que las películas más interesantes las firman las personas que menos tienen que ver con el cine propiamente dicho. Pintores, escritores, cantantes… Quizás porque no se dejan llevar por el modus operandi de la técnica. Pues bien, Julian Schnabel, un pintor modernísimo, amigo de gente cool tipo Bowie, lleva años firmando lienzos y bobinas de celuloide, con diversos resultados. A él le debemos pestiños como el biopic de Reynaldo Arenas, Antes que amanezca, con un excesivo Bardem. No obstante su estética sobrepasaba lo visto en una sala.

Y repitió hazaña con ésta adaptación de una novela muy conocida en Francia. En ella un hombre de buena posición sufre un ataque cerebral y queda totalmente paralizado a excepción de un párpado con cuyo movimiento, en lenguaje tipo morse, consiguió escribir el best seller.

Pues bien, la historia tiene sobrados motivos para convertirse en un lacrimógeno telefilm de sobremesa, pero en manos del bueno de Schnabel se convierte en una suerte de juego intelecto-artistoide donde se pretende mostrar lo que ve un tetratpléjico…Casi nada. Todo ello contando con alucinantes escenas que parecen sacadas de un videoclip, para acabar contando una historia sin garra y con muchas pretensiones. Dos de dos, no sé si veré una tercera película de éste pintor.