Remakes, Versiones, Partes, Adaptaciones Y Demás Originalidades
¿Os imagináis “La Gioconda 2, el regreso de la triste sonriente” o “La última cena, continúa el desparrame”? Parece poco probable que Goya pintase una “Lechera de Burdeos en la ciudad” o que Shakespeare firmase “Macbeth 2.0; Lady M. strikes again”. Parece que la marabunta de segundas, terceras o cuartas partes, los remakes (internacionales o no) de tal o cual obra son exclusividad del séptimo arte. Quizás por ser el séptimo es por lo que gusta de partes.
Sea como fuere, más del 60 %, más o menos, de la producción comercial, en esto del cine, actual son vueltas de tuerca a historias ya presentadas y con un grado de aceptación. Ahora nos viene el infranqueable, y parece que algo vendido, Haneke con sus “Funny games U.S”, al que al parecer no ha variado nada. Pero las junglas, los Indianas, Hulks, Xmens y demás amiguetes gozan de un serial en la pantalla grande. ¿Será porque la gente no quiere ver nada nuevo en las salas? ¿Porque no quieren ser sorprendidos, hipnotizados, sobresaltados? Puede ser. Y lo entiendo, no hay nada peor que pagar por algo que no te esperas. Uff! Vaya riesgo… Yo ahora os dejo que me voy a poner en el dvd “Colega, sé lo que hiciste con el coche de tu padre la semana pasada en la despedida de soltero con Bridget Jones y los padres de la novia movie 4″. Eso sí, la versión sin censura.
Vivimos sin duda en la era de las series de tv. Las estanterías de DVD de las tiendas y videoclubs dejan cada vez más espacio a las temporadas completas de tal o cual serie, sobretodo las que aún están en la parrilla (algo curioso). Y es que están cada vez más curradas, las tramas, la puesta en escena, el riesgo…
Desde que vimos en cine “El sexto sentido” las películas de Shyamalam se han convertido en una especie de obligación en la sala. Y no es porque sus films cuenten historias originales, o novedosas, es por la forma, por la manera de acercarnos a un género, ya de por sí suficientemente popular, como el terror, la fantasía o la intriga. 
