La Ronda De Noche (Peter Greenaway, 2008)
Mi relación con el cine de Peter Greenaway es de amor-pasión-odio-rechazo. Me explicaré. Creo que él entiende el cine como se tiene que entender, como arte, como medio infalible para seducir, contar, convencer, fascinar….
Proveniente de otras disciplinas artísticas (pintura, escultura, teatro, fotografía) utiliza el cine como arte globalizador de todas ellas. No quiere ello decir que sea el cine especialmente querido por el inglés, estoy seguro que de encontrar un medio más afín a sus propósitos, no dudaría en abandonarlo a su suerte.
Y es que a pesar de llevar más de treinta años en esto del celuloide aún no ha engrosado la lista de cineastas clásicos, quizás por sus riesgos formales, por su visión radical, por remar contracorriente, por ser “tan así“.

¿Quién dijo que el cine debían ser imágenes en movimiento? El misterioso Marker, del que nadie sabe casi nada, realizó en los años sesenta filmes experimento como éste, rodado íntegramente con fotografías hechas exclusivamente para la peli. No se trata de un documental, de hecho es una historia de ciencia ficción, con actores, escenas, localizaciones y un guión más que interesante sobre viajes en el tiempo.
“¿Qué te ha parecido pichi?” Preguntó él, con gesto de desilusión queriendo influir en la respuesta de ella al salir de la sala de cine. “Bueno, se deja ver” Contestó ella con gesto de desidia. 