Rewind. OrdinariaLocura (MarcoFerreri,1981), LaRutinaDeUnaEnfermedad

A lo largo de su fructífera carrera, Marco Ferreri se ha perfilado como uno de los directores de cine más radicales de su generación. Iconoclasta e inconformista, sus películas eran auténticos cócteles molotov que explotaban en cada estreno. Sus temas dinamitaban a las mentes bien pensantes, a la idea machista de las relaciones conyugales, a la educación, a la sociedad en general. Sus personajes, casi siempre al límite, actúan de forma chocante al espectador (Michele Picoli mata a su mujer, se acuesta con su asistenta y pinta un revolver con lunares en “Dillinger ha muerto”, eso sin hablar de todos los personajes de “La gran comilona”), ya que esa es su pequeña revolución, su necesidad de ser diferentes, de seguir vivos, aunque el suicidio y los actos autodestructivos son comunes en su cine.

imagen de una pelicula de ferreri

En 1981 realizó, en las antípodas de sus estupendas “El pisito” y “El cochecito”, una version fílmica de las memorias del escritor Charles Bukowski, a la que llamó “Ordinaria locura”. La película estaba protagonizada por el siempre genial Ben Gazzara, en el papel del escritor borracho y putero. Un difícil papel muy contenido con contadas explosiones de violencia (Pseudoviolación a una desconocida en la casa de ésta, el intento de estrangulamiento a su exmujer convertida en su casera). Una persona que pierde tanto cada día que apenas le duele la rutina, en la que vacía botellas y llena folios con geniales poemas lúcidos a pesar de su torturada mente. Y de pronto viene el día en el que se enamora de una puta, protagonizada por una jovencísima Ornella Muti, con tendencias a hacerse daño, incluído graparse la vagina. Esta truncada historia de amor será otra derrota más añadida a la lista diaria de fatalidad, un curriculum trágico que afila el, ya de por sí cortante, carácter del escritor, cuya primera ocurrncia al serle asignada una mesa en una oficina, es subirse a la silla y tirar latas de cerveza vacías contra una pared. Se trata pues de un desclasado, `puesto de moda con los años, ahora que lo maldito está bendito.

A lo largo de la película está muy bien mostrado ese denigrante mundo de moteles con el papel de las paredes raído, habitaciones alquiladas con humedad, botellas derramadas por el suelo y sábanas sin cambiar. Ese feísmo, como cuando el escritor juguetea sexualmente con una mujer excesivamente obesa, mientras que su hijo llama a la puerta.

imagen de una pelicula de ferreriimagen de una pelicula de ferreri

La playa será mostrada como un lugar de reflexión, a la vez de representar una tierra de nadie, un lugar donde no se sabe adónde ir, y veremos perdido a un hombre solo, que acabará de rodillas abrazando a una niña desnuda, mientras recita en off uno de sus poemas, donde nos dice que no podemos despertar. A menudo las películas de Ferreri son como sueños de los que no podemos despertar.


1 Comentario realizados
Deje un comentario

[...] Henry Chinaski es un borracho, putero y pendenciero que no aguanta en ningún trabajo, es un desastre en su vida personal, es un alter ego de un escritor llamado Charles Bukowski. Es el protagonista de varias historias semibiográficas, entre ellas una llamada Factotum que ahora es llevada el cine por Bent Hamer e interpretada correctamente por Mat Dillon. La película es representativa de la novela y la obra de Bukowski, un tanto suavizada (no llega a la tortura de Ordinaria locura, otra obra sobre Bukowski , dirigida esta vez por Marco Ferreri), pero agradable de ver a pesar de lo que cuenta. Buenas actuaciones, buena historia, buen cine. Sin más. [...]



Leave a comment
Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

(required)

(required)