Play. Eros (Antonioni,Soderbergh,KarWai, 2005), TresMujeres
Desde casi el origen del cine ha habido películas colectivas, que constaban de tantos episodios como directores firmantes. Por lo general dichas películas tienen como reclamo precisamente a dichos autores más que el tema vinculante. Casos como ¡Que viva Italia! o Decameron 70 por poner un par de ejemplos italianos, pero tambien Historias de Nueva York o el homenaje a Meliés. En España destacaría Los desafíos con producción de Elías Querejeta, donde pudo verse la primera obra de Victor Erice.
Normalmente estas obras suelen ser irregulares y suelen alargarse más de la cuenta (Decameron 70 dura más de 3 horas).
Eros tambien es irregular, no obstante mantiene una ligereza que no la hace pesada. En La peligrosa vuelta de las cosas Michelangelo Antonioni, que he de reconocer que nunca ha sido santo de mi devoción, cuenta la historia de una pareja en crisis que ha perdido la pasion. Todas sus conversaciones están declinadas en pasado y llenas de reproches. En un momento, diríamos que onírico por como está rodado, el chico conoce a una especie de mujer salvaje con la que fornica a los pocos minutos. Al dejarla ésta bailará desnuda en una playa y será encontrada por otra bailarina desnuda, que no es otra que la pareja del chico. En Equilibrio Steven Soderbergh cuenta un sueño dentro de otro sueño. Un magnífico, como casi siempre, Robert Downey Jr. está en el psicólogo, un magnífico Alan Arkin, contándole un sueño erótico que tiene a menudo. El psicólogo está más atento a la mujer de la casa de enfrente que a su paciente. Al despertar el cliente resultará que ambos son socios y aquí no ha pasado nada. Y llegó el momento fuerte, el que eleva el nivel del film con el episodio La mano del coreano Wong Kar Wai. Se trata de la historia más larga de las tres, una hermana pequeña de Deseando amar y de 2046. Y es que los fotogramas parecen sacados de cualquiera de las dos películas nombradas. Estamos tambien en la China de los 60 y un aprendiz de sastre entra en la casa del que será su mentor. Allí conoce a su adinerada mujer que no duda en obligarle a quitarse los pantalones y usar su mano. Esa mano será el detonante de una historia de amor contenido (tras ese brusco comienzo) y veremos como, a lo largo de los años, las diferentes relaciones de ella la iran deteriorando economica y anímicamente, mientras que él seguirá su fiel trabajo de sastre, confeccionándole bonitos vestidos con todo su amor para que ella los luzca ante sus gigolós. Sublime es la escena en la que ella le pide un último vestido para no perder a alguien y él, que conoce perfectamente su cuerpo, le dice que no necesita tomarle las medidas, que le basta con usar sus manos. Y ese abrazo y caricias son una muestra genial de ese amor al margen, impotente y dedicado, rodado con una sensibilidad muy típica del cineasta.
Esta última historia deja buen sabor de boca a una película casi fallida, a la que le sobra todo Antonioni y algún momento de Soderbergh.

1 Comentario realizados
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[…] El resultado del film es que resulta un tanto largo aunque mantiene el tipo. Supera a Eros, pero no es mejor que otros films de episodios. Tres tipos de terror un tanto alejados a la ya manida formula exprimida a partir de La maldición o Ringu, que muestra el poderoso universo visual de Oriente. […]
Por OtroCine - Blog dedicado al Cine Independiente » Play. Three (Jee-Woon, Nimibutr, Ho-Sun Chan, 2005) el 08.06.06 10:05
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