Nip Tuck ( A golpe de bisturí)

Imagen promocional de Nip Tuck

En la mal llamada caja tonta, a lo largo de su corta historia, ha habido buena y mala programación. Al igual que en la radio, arte y otros medios de difusión. No creo en la tele basura, y no me trago eso de que “la tele tiene que educar”. No veo los documentales de la2, porque siempre son de animales y yo prefiero otros temas, no veo películas porque me obligan a visionar el doble de tiempo de anuncios, los programas de entretenimiento, rosa, amarillo o salmón, me entretienen, valga la redundancia, pero muy poco rato y los reality shows me parecen una especie de pornografía visual que no comparto. En fin, que veo poca tele, a veces por tiempo, pero casi siempre porque tengo cosas mejores que hacer.

No obstante las pocas alegrías “filmadas” que veo últimamente no las he descubierto en salas de cine, sino en la caja tonta. Y es que las series, algunas, llevan años siendo el top de calidad de cualquier parrilla.

Y hoy toca hablar de Nip Tuck, aquí traducida como A golpe de bisturí, una de las series más polémicas, controvertidas, excitantes y, por qué no, geniales del panorama actual. Y es que la serie de Ryan Murphy es de todo menos convencional, dotada de una crueldad casi visceral, más cercana al cine independiente que a un producto hecho para la televisión. Para adultos con muchísimas reservas, con escenas explícitas de operaciones quirúrgicas, de sexo salvaje y otras grandezas humanas. Pero voy por partes.

Christian Troy y Sean McNamara son dos amigos de toda la vida que, con los años, se han convertido en socios de McNamara/ Troy, clínica de cirugía plástica, adonde acude gente que más bien deberían haber acudido a un psicólogo; obesas con baja autoestima, mujeres mayores con el síndrome “Sara Montiel”, personas con la cara desfigurada por un suicidio fallido, un mafioso que usa a sus “chicas” como mulas para transportar heroína líquida en los implantes de pecho…. Y esto no es nada. La truculencia y el morbo campa a sus anchas en unos guiones realmente trabajados, donde todos los personajes son, dependiendo del momento, antipáticos y simpáticos, buenazos y cabrones, malos y estupendos con cientos de fisuras donde transcurren los sentimientos. Como todos nosotros vamos.

Una serie que va por la quinta temporada y que no le queda mucho más por ofrecer, y es que el visionado de cada capítulo deja exhausto al más pintado. Porque debajo de toda esa superficialidad, estupendamente mostrada en los créditos con todos esos maniquíes perfectos, se esconde la vida, con sus trampas y atajos, pero también con sus miedos y derrotas. Una pedazo de serie vamos. Y ahora díganme…. ¿Qué es lo que no les gusta de su cuerpo?


3 Comentarios realizados
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Bueno, ya hora de que reactivaras este espacio. Al grano esta serie me cautivo durante un par de temporadas. Había carroña, buenas ideas y estaba alejada de lo politicamente correcto pero luego degenero mucho, pero que mucho hasta joderla del todo al final. No esta en mi top ten de series pero tiene cosas rescatables, sobre todo las dos primeras temporadas.

http://thelastdjrefugee.blogspot.com/

Saludos y feliz año.

tambien m gusta mucho apenas voi n la primera temporada pero ahi va muy buena

Muy buena serie te envuelve demasiado en la trama en los tres primeras temporadas, lastima que la cuarta temporada dejo mucho que desear pero en fin!!



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