Harry El Sucio (Don Siegel, 1971)

Imagen de Clint Eastwood interpretando a Harry El SucioEn los últimos años, Clint Eastwood se está saliendo de la tabla dirigiendo lo mejor de la cartelera estrenada (no olvidemos toda la producción “invisible” como dice Cahiers du cinema en su último número, que nunca llegaremos a ver), filmes más o menos controvertidos sobre la homosexualidad, eutanasia, falsa moral, justicia, diferentes versiones sobre la guerra, o participando, sin quererlo, en una estúpida polémica perpetrada por el gilipuertas de Spike Lee (siento la expresión, pero gilipuertas es lo más suave que se me ha ocurrido), que ahora no viene al caso.

Lo que sí es el caso es que durante más de 40 años, la tarea principal de Eastwood ha sido la de actuar en filmes más o menos buenos, con dosis de violencia no del todo inofensiva. Qué tonteria, la violencia nunca es inofensiva, me refiero a esto del cine, ya me entendéis. Vale Haneke! Tú no me entiendes, lo capto.

¿A qué me refiero cuando digo eso de que no siempre era inofensiva la violencia en sus films? A la, como no, politización de tal o cual peli. Yo, personalmente, no pienso que Clint sea un derechista, moralista, conservador, tampoco le veo con Manu Chao de copas, y tampoco me importa de qué partido sea o si es mal padre o marido. Esa es la nueva manía de un público que va más allá de la obra. Veo a un cineasta como la copa de una secuoya que nos regala joyas constantes. Pero vamos a Harry.

A principios de los 70, Don Siegel, amigo de Clint, le propuso hacer Dirty Harry, un western moderno donde cambiaría su acostumbrado poncho y Almería por una Magnum 44 y Los Angeles, y pasar de ser un vaquero sin nombre a un conocidísimo poli urbanita y fachón, cuyo nombre todos lo conocemos. Y el caso es que fue bien y propició 4 secuelas, a cada cual más violenta.

La polémica se desató ya que el film llegaba a un planteamiento y conclusión inquietantes; el de la justicia por propia mano, visto lo inútil de la justicia legal. A día de hoy hemos visto ya muchas pelis de esas (Armas letales, Junglas, Schwartzennegeradas…) pero en los 70 no eran tantas y ocurrió algo parecido que con Garganta Profunda, pero sin llegar tan al fondo (perdón por la expresión), me refiero a juicios y demás.

El film, como ya he dicho, tuvo buena acogida y fue perdiendo su discurso fundamental en las secuelas, ese desarraigo, esa tristeza y es que Harry el sucio no es una peli de acción, es un drama policial con poquitos muertos. Luego la cosa cambió. Y nos siguió gustando, claro.


4 Comentarios realizados
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Es cierto que poco nos debe importar la vida y milagros de Clint Eastwood como ser humano, pero Harry el Sucio, es una película bastante conservadora a mi juicio, eso no quita que esté muy bien realizada y haya hecho escuela.

Gran película. No es que sea conservadora, es que hace una auténtica apología del ojo por ojo y de la justicia entendida como “muere delincuente de mierda”, pero no deja de ser una gran peli.

Tiene tensión, Eastwood despliega todo su carisma con una media sonrisa sarcástica de puta madre con frases como “cuando un hombre desnudo persigue a una mujer empuñando un cuchillo no creo que lo haga con buenas intenciones” o algo similar.

Dirty Harry no se desarrolla en Los Angeles sino en San Francisco, si no recuerdo mal. Saludos

tienes razón joe kidd, es en San Francisco. un saludo desde la butaca



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