El Gran Silencio (Philip Gröning, 2006)

Escena de la película El Gran SilencioA continuación me dispongo a hablar de la pelicula más radical, exótica y anticomercial que se ha estrenado este año, y no me refiero a Borat, sino a ese documental llamado “El gran silencio”. Y es que la propuesta de Philip Gröning tiene miga; acercarse al monasterio de la Chartreuse, en los Alpes franceses y seguir día a día a los hombres de la orden de los Cartujos es una premisa, cuando menos, a contracorriente. Si el film es dilatado hasta el infinito y más allá, y nadie habla más que en las oraciones en latín, el espectaculo está garantizado. A eso se le añaden escenas y escenas de gente, a solas, meditando, leyendo y paseando, se le suprime cualquier tipo de efecto sonoro y visual y se graba todo a tiempo real. Finalmente se reduce todo a un montaje final de casi tres horas de silencio casi total y sale esta película. Habrá quién piense que es un despropósito, cosa que no lo es ya que se acerca con veracidad a la vida asceta de los cartujos y consigue un documento único e interesante. Habrá quién piense que es una soberana chapa, cosa que sí es, por la misma razón.

El film dista mucho de ser fallido pero no llega a ser una obra maestra, quizás por su excesivo metraje, en parte necesario para mostrar la repetición diaria de una vida contemplativa. Contiene los planos más bellos que he visto este año en una sala de cine (con permiso de “El perro mongol”) y su propuesta es más que suficiente para que la recomiende encarecidamente. Entonces ¿Qué falla? Nada, o todo, depende como se mire. Si se entra al film con el respeto inicial que me propuse, puede enseñar mucho de una forma de vida alternativa, pero si se pierde ese respeto a la hora y media, la última hora y cuarto será una penitencia mayor que la de ellos. No quiero decir que perdiese el respeto por ellos, pero no encontrar un sentido a esa vida, ni siquiera en lo teórico, me cerró muchas puertas. Acuso de ello a mi ignorancia, algo que quedó claro en el debate postfilm, por eso solo puedo recomendar su visionado y que cada uno saque sus conclusiones. Eso sí, que lo digan, que no guarden un gran silencio.


4 Comentarios realizados
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Ufff, estuve a punto de entrar el otro día a verla, pero al final desistí. Creo que es una película que necesita un día de humor especial, de predisposición especial, para verla…¿no? Tendré que ver si me llega. pero lo dudo, más que nada porque tengo la cartelera muy muy desocupada últimamente…
Un abrazo, como siempre

Estoy intentando encontrar ese momento del que habla Vulcano, para ir a ver esta película.
Sobre todo porque visito con frecuencia esa zona de Francia, y porque soy un gran fan de ese licor que fabrican, no sé si esos monjes exactamente, pero sí en esa ciudad (Voiron).
Está claro que tiempo y paciencia no les falta para hacerlo envejecer como dios manda.
Ah, el licor se llama “Chartreuse”, y como dicen los ingleses “handle with care”.
saludos

Me ha encantado. Lo había imaginado así pero supera mi apuesta. Es interesante documentalmente pero el modo en que ha sido contado transmite lo que en una descripción normal de esa vida y de la experiencia religiosa no se llega a captar. El director debe haberlo hecho bien entonces; pues para eso está el arte, para expresar aquello del ser humano, ese más,al que no llega la sola información.

como se nota que no saben nada de la vida de la VERDADERA VIDA.
DIOS LOS BENDIGA



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