Wanted (Timur Bekbambetov, 2008)
Ahora que el omnipresente Judd Apatow se erige como incontestable maestro de la nueva comedia americana, he de bajarle del trono, no sin cierta tristeza, para subir a Timur Bekbambetov (prueben a decir en alto su apellido) y es que este cineasta logra filmar la gran comedia del siglo con este delirante Wanted.
Basado en un comic que no he leído, el film se abre paso a codazos, patadas y disparos para desarrollar una de las historias más absurdas y ridículas que ha dado el nuevo cine americano hecho por extranjeros (con papeles). Y es que solo puede producir hilaridad esta historia porque, de tomarla en serio sería como para pensarse el juzgar y condenar a los guionistas por el trasfondo “peligroso” de su propuesta. Si “El club de la lucha” podría ser tomada como apología del terrorismo, “Wanted” es un alegato al “como mola matar”. Y es que en muchas películas hemos visto violencia estilizada y preciosista, pero en la película que nos ocupa es que apetece sumergirte en dicha violencia, y es que como se dice en el film, si no matas no eres nadie.
Estoy pensando en los descerebrados, marginados de la fiesta de fin de curso, humillados en el trabajo etc, que puedan ver esta película. ¿Cómo la entenderán? Espero que como la gran comedia del siglo, porque sino… Sálvese quién pueda.
Desde que pasaron las fiestas de mi pueblo, pongo cada día una velita a san Teddy Bautista y san Ramoncín, patrones de los sgaelitas, y es que solo ellos me han hecho ver la luz de verdad.
Parece mentira pero aún me sorprenden ciertas películas. O mejor dicho, me sorprende el resultado de algunas peliculas a pesar de lo que me venden. No soy seguidor del cine de Del Toro, de hecho creo que solo he visto “Cronos” y ésta, por lo que no puedo hacer juicios de valor sobre su obra completa, que no creo que sea necesario para hablar sobre
“Una de las mejores películas de los últimos 20 o 30 años, y solo se puede ver aquí, en este cineclub, en toda España”. Y se quedó tan tranquilo. Claro, que íba a decir, era uno de los que la habían elegido para abrir el nuevo ciclo de pelis del año. A mi lado, Koala, satisfecho por haber tenido él la idea de venir a verla, yo al director ni le conocía, al parecer lleva 30 años dirigiendo y no se había estrenado nada de él por aquí, pero tampoco de Hou Hsiao Hsien y le conocemos, o nos suena, pero, en fín, veamos nuevo cine, además así mañana tengo una nueva genialidad para dejar con la boca abierta a los lectores del otrocine. Van a flipar con el nuevo descubrimiento. Los amantes regulares, francesa, del año 2005, 178 minutos de duración, enmarcado en Mayo de 1968. Qué buena pinta tiene. Pssss! que empieza.
¿Todo vale en el cine? ¿Dónde está nuestro límite como espectadores? ¿Cuando empezamos a ser cómplices de alguna aberración? ¿Nunca os ha pasado que os habéis sentido mal por haber sonreido tal o cual salvajada? Pues a mí un montón de veces. Recuerdo que al principio me escandalizaba todo lo que fuese blasfemia, podía ver de todo en pantalla que como entrase la Iglesia me perturbaba que alguien pudiese acaso meterla en tales berenjenales (la educación católica que no se va ni con agua caliente, ya sabéis). Es como esa costumbre (y doble moralidad) de los padres de permitirnos ver violencia en la tele pero jamás sexo o placeres ocultos.
