Ciclo. ToddSolondz. Happiness (1998)
Te sientes mal pero no puedes evitarlo, ya no le quieres, y lo peor es que él tiene razón, no te gusta porque es gordo y feo, casi ha llegado el punto en que te avergüenza que te vean con él.
No escuchas a tus pacientes, llenos de problemas psicológicos, como tú, padre de familia insatisfecho. Tus sueños se repiten, matas a mucha gente y te suicidas. Quizás algo dentro de tí repele tu “amor” hacia los niños.
Te gustaría tirártela de la manera más violenta posible, hacerla sentir sucia, que esa insolente belleza se rinda ante tu aspecto de pajillero marginado y sudoroso. Casi ni te atreves a saludarla en el ascensor, prefieres el anonimato del teléfono.
¡Acérquense damas y caballeros! Acérquense y vean la colección de seres que hemos traído para ustedes. Paseen por el extrarradio y descubran las diferentes filias y fobias sociales, vean al gay y al macarra, a la familia desestructurada, a la marimacho y al guaperas hortera.
-En vuestro libro sobre Todd Solondz (Todd Solondz, en los suburbios de la felicidad) se usan constantemente términos como “nerd”, “geek” frente a “cool” o “square”. ¿Todos ellos son freaks? ¿Y mostrencos? ¿Son el mostrenco articulista y el ilustrador ché-que-loco alguna de éstas etiquetas?
A Solondz le gusta mucho la obra de Luis Buñuel, cosa que se nota en la artimaña que el cineasta realiza en la que es su última película hasta la fecha. En ella la protagonista, Aviva (nombre capicúa, o lo que es lo mismo palíndromo) está protagonizado por varias actrices diferentes, dependiendo la escena y el momento del personaje. El genio de Calanda hizo lo mismo en su última película “Ese oscuro objeto del deseo” (los cambios de Carole Bouquet a Angela Molina cuando el personaje se entregaba o se resistía a Fernando Rey).
