Caostica 7. Miercoles 10

Banner promocional del festival Caóstica

El segundo día de proyección se desarrolló en la terraza Pitiusa, también en Deusto. Hubo una mayor presencia de videoclips de indudable calidad, algo que no se puede decir de los cortos de cine, más pensados en las subvenciones que en otra cosa.

Vivos (Jose Iglesias)

Videoclip, de innegable calidad, de Quilate, enésimo niño malo del hip hop. La curiosidad del audiovisual radica en su memorable y nostálgico repaso de los iconos rap de los últimos años colocando, eso sí, a nuestro chico. Alta calidad para un tema que tendrá sus fans.

Milbe (Karl Tebbe)

Un chico nos habla de su abuela a la que va a visitar, preocupado por su salud, cuando debería preocuparse más por lo que ésta esconde. Cine y animación en una cinta curiosa.

Cotton Candy (Aritz Moreno)

Basado en un relato de mi amado Julio Cortazar, la extraña fábula de una persona que se queda atrapado en un jersey de algodón, visto esta vez con una estética muy jeunet-y-caroniana , haciendo gala de la factura obtenida para el corto. El exceso de profesionalidad acaba empañando un poco el resultado final.

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Caostica 7. Martes 9

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La primera sesión bizarra se realiza en la sala Kontainer, en Deusto. Esperamos que empiece la sesión, nerviosos, sabemos que veremos algo especial. El festival se divide en 4 secciones: video, cine, videoclip y animación. Nada de palomitas, esto hay que degustarlo sin aditivos, chsssss, que empieza la sesión:

The werepig (Sam)

Un autobús se dirige a Galicia. En él, dos despistados americanos creen ir a Benidorm. Tras un viaje molestando, muy americanamente, al resto de los pasajeros, son expulsados a la ardiente carretera. Tras mucho penar dan con una pequeña casita-fábrica de embutidos donde dos encantadores lugareños les acogen, extrañamente amables. Pero llega la noche…. Curioso y divertido cuento macabro. ¡Y además de plastilina!

El epígrafe API (Salvador Cuevas)

La crisis trae consigo colas inmensas del INEM, gente con muchas ganas de trabajar, máxime si vienen de otro país, pero… ¿estarían dispuestos ustedes a aceptar el epígrafe API?

Socarrat (David Moreno)

Mike Leigh firmó una estupenda película llamada “Secretos y mentiras”, donde hundía su bisturí en una familia inglesa media. David Moreno podría haber llamado a su estupendo corto “Secretos y verdades”, hundiendo su venenoso bisturí en una familia española media. Mucha sorna con sonrisa maliciosa final.

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Caostica 7. Bizarre Goes To Bilbo!

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Es imperdonable que aún, en estas páginas virtuales, no se haya hecho mención de un festival, de referencia, sobre el mundo audiovisual en Bilbao como es Caostica. A tales cotas llega nuestra ignorancia, ya que éste es el séptimo año de impecinable labor de un grupo de (cuerdos) locos, amantes del cine de serie z. Y a mucha honra! Lejos de modas “frikis”, de “raritos” de gafas de pasta hablando de Star Wars o Jorg Buttgereit, de nerds apaleados en el patio de tristes facultades, los encargados de Caostica son gente normal, con gustos normalmente raros, bizarros, como les gusta decir. ¡Y cómo les entiendo!

Lejos de pretensiones, de sesudos trabajos, de ensayos filmados, ellos abogan por un cine desenfadado, urgente por lo divertido, genial por lo absurdo, un cine, o vídeo, que piensa en la diversión como única meta, dejando en el camino, si es menester, más de un títere sin cabeza. Abogando, en definitivas cuentas, por otro cine.

Y de pronto me veo invitado, honrado, a cubrir día a día este festival, a dar cuenta, “con libertad total eh?, que este es un festival muy canalla” de lo mostrado. Me pongo pues, manos a la obra. Preparados a disfrutar desde hoy día 9 de Junio, martes, hasta el lunes 15 de un cine que no dejará a nadie indiferente. Gustará o disgustará, pero lo que es seguro es que todos disfrutaremos de lo lindo.

Que empiece la función!!!

Ponyo En El Acantilado (Hayao Miyazaki, 2008)

Imagen promocional de la película Ponyo en el AcantiladoEl cine de Hayao Miyazaki posee algo que muchos cineastas buscan, muchos de ellos sin conseguirlo jamás; un lenguaje propio, basado en una poética de apabullante imaginación, sin caer en los excesos del cine de fantasía. Sus historias, casi siempre protagonizadas por niños que no se extrañan por las maravillas de lo desconocido, que nunca retroceden ante la aventura como único sentido a sus vidas, se desarrollan como en cascada, explotando infinitos mundos en uno para desembocar en los sentidos, en la persona.

Tremendamente humanista, su cine como el de Ozu explora los vericuetos que se esconden en sus protagonistas, en todo eso que se agazapa bajo la piel y firma películas asombrosamente bellas y dotadas de una sensibilidad que sobrecoge al más pintado.

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Nostalgia (Andrei Tarkovski, 1983)

Cartel promocional de la película Nostalgia de Andrei TarcovskiHablar sobre el cine de Tarkovski no es tarea fácil, como tampoco lo es acercarse a sus películas que, hay que reconocerlo, no son precisamente para verlas comiendo palomitas. Su estilo es críptico, extremadamente sensorial, muy poético y a menudo se evade de una narración convencional para hacernos llegar su mensaje a modo de telegrama jeroglífico. Pero es muy grande, de eso no cabe duda.

Los músicos buscan durante su vida un sonido único, que los diferencie del resto, y Tarkovski consigue un estilo que nadie ha pisado, y no creo que nadie lo vaya a pisar. Esos planos amplios, teatrales, esencialmente horizontales, donde se captura el tiempo, esas escenas artificiales, oníricas, creando unas composiciones poéticas, con tomas que se asemejan a óleos donde la luz se debate entre Rembrandt y Caravaggio. Y no podemos olvidarnos del sonido, tan importante el sonido producido por los objetos y personas que vemos como de los que están en off.

Nostalgia nos habla de esa enfermedad que anhela lo perdido, aunque aquí quizás se trate de lo nunca obtenido, lo deseado y jamás alcanzado, una nostalgia sobre lo que nunca existió y nunca sucederá. Un espejismo, como el propio cine de Tarkovski. Quizás por eso siempre que acaba una película del ruso, tengo esa sensación embotada, como de haber viajado en avión, como de haber tenido un espejismo.