Caostica 7. Miercoles 10
El segundo día de proyección se desarrolló en la terraza Pitiusa, también en Deusto. Hubo una mayor presencia de videoclips de indudable calidad, algo que no se puede decir de los cortos de cine, más pensados en las subvenciones que en otra cosa.
Vivos (Jose Iglesias)
Videoclip, de innegable calidad, de Quilate, enésimo niño malo del hip hop. La curiosidad del audiovisual radica en su memorable y nostálgico repaso de los iconos rap de los últimos años colocando, eso sí, a nuestro chico. Alta calidad para un tema que tendrá sus fans.
Milbe (Karl Tebbe)
Un chico nos habla de su abuela a la que va a visitar, preocupado por su salud, cuando debería preocuparse más por lo que ésta esconde. Cine y animación en una cinta curiosa.
Cotton Candy (Aritz Moreno)
Basado en un relato de mi amado Julio Cortazar, la extraña fábula de una persona que se queda atrapado en un jersey de algodón, visto esta vez con una estética muy jeunet-y-caroniana , haciendo gala de la factura obtenida para el corto. El exceso de profesionalidad acaba empañando un poco el resultado final.

El cine de Hayao Miyazaki posee algo que muchos cineastas buscan, muchos de ellos sin conseguirlo jamás; un lenguaje propio, basado en una poética de apabullante imaginación, sin caer en los excesos del cine de fantasía. Sus historias, casi siempre protagonizadas por niños que no se extrañan por las maravillas de lo desconocido, que nunca retroceden ante la aventura como único sentido a sus vidas, se desarrollan como en cascada, explotando infinitos mundos en uno para desembocar en los sentidos, en la persona.
Hablar sobre el cine de Tarkovski no es tarea fácil, como tampoco lo es acercarse a sus películas que, hay que reconocerlo, no son precisamente para verlas comiendo palomitas. Su estilo es críptico, extremadamente sensorial, muy poético y a menudo se evade de una narración convencional para hacernos llegar su mensaje a modo de telegrama jeroglífico. Pero es muy grande, de eso no cabe duda.
