Ciclo. Luis Buñuel. L´age D´or (1930)
La segunda incursión de Buñuel en el cine fue este delirio en el que apenas participó también Dalí, de hecho se cuenta que a partir de aquí su relación se deterioró. Lo que comienza siendo un documental sobre alacranes pasa a ser un estudio social, que pronto se transforma en un estudio visual sobre surrealismo, y es que el film de Buñuel contiene unas de las escenas más delirantes que se hayan podido rodar, como la de los amantes mordiéndose los dedos o hablando sobre como matar a sus hijos. Brutal y necesaria esta cinta fue imposible de encontrar durante muchos años. Que la disfrutéis.
Hijos bastardos de una sociedad casquivana, que tontea con la burguesía de manera descarada, sois el último reducto de un imperio maya, conocéis de cerca la miseria y solo os queda ser miserables, pequeños cabrones de oscuras intenciones, como oscuro es vuestro rostro, tiznado de la mierda del extrarradio.
Un film de Luis Bunuel. La “ñ” se la dejan a los mexicanos, saben que ellos la pueden usar con gracejo, quizás hasta la expongan en uno de esos salones de moda. Además ahora es polémica, isn´t it? El caso es que las cadenas siempre han estado y ahora no nos las pueden quitar. “Vivan las caenas”. Así, sin “d”, se la daremos a los franceses, que darán buena cuenta de ella, además ahora está demodé.
Acababa yo de ver la nueva película de Jim Carrey cuando sonó el teléfono. Era Luis Buñuel. Estaba nervioso porque Dalí había vuelto a faltar a clase de gospel, y llevaba horas sin saber dónde podía estar. No había vuelto a casa desde la mañana. Yo le tranquilicé diciéndole que lo más seguro es que estuviese de nuevo intentando escalar la fachada de La Sagrada Familia. No se le quitaba la idea de la cabeza de encaramar en lo más alto una nota mortuoria de un familiar suyo. Así que cogimos un metro para Barcelona, y nos personamos frente a la, por fín acabada, obra.
