Nömadak Tx (Raúl De La Fuente, 2008)
Öreka Tx es un duo de txalapartaris (musicos de txalaparta, instrumento vasco que se toca entre dos personas), apadrinados por Kepa Junkera, y movidos por la misma inquietud que éste; la búsqueda de nuevos sonidos y la querencia por tocar con gente de muchas partes del planeta. Su primer disco, Quercus endorphina, ya sentaba muchas bases sobre lo que sería su aportación musical, pero para su segundo largo, Nömadak tx, el salto sería doble, y mortal, y por eso hicieron hasta una película.
El proyecto era acercar el sonido de la txalaparta a países como la India, Laponia, el Sahara y Mongolia. Aprender de los músicos de allí y enseñar la música de aquí para crear juntos algo único. Y vaya si lo consiguen. Musicalmente el disco es una maravilla, con infinidad de matices que se nos muestran en el documental que acerca su proceso a partir de unas imágenes que buscan bellezas constantes, quizás su mayor defecto.
No obstante el documento resulta muy interesante para descubrir muchos paisajes y muchas tradiciones que no deberían caer en saco roto. Ahora Harkaitz Martinez San Vicente e Igor Otxoa (Öreka tx) están de gira. Si tocan cerca de tu casa, no lo dudes.

Lo que no se le puede reprochar a Bunbury es su acertada manera de enfocar cada uno de sus trabajos, dotándolos de una estética, y un leit motiv que tiñe (disfraza) desde los arreglos musicales hasta las fotos del cd, vestimenta y posterior gira de presentación.
Pocas personalidades hay en el mundo de la musica, poesía, y literatura en general como Leonard Cohen. Y no es una apreciación gratuita de fan. Soy fan del señor Cohen, terriblemente demagógico y terriblemente crítico, pero eso no viene a cuento. El año pasado un grupo de cantantes de todo el mundo se juntaron en una especie de gira para homenajear al maestro, cantando sus canciones, a su manera.
Roberto Chavero realiza un sentido documental que centra todo su metraje en las sabias palabras de su padre, el cantor Atahualpa Yupanqui, un gaucho argentino, narrador incansable de las cosas de su paisaje, un paisaje salvaje de montañas y caballos, de piedra y rios.
