Sacrificio, Offret (Andrei Tarkovski, 1986)

Portada del dvd de la película Sacrificio de Andrei TarkovskiUn hombre planta un árbol seco y trata de regarlo. Cree que si un hombre hace algo de forma vehemente con regularidad puede cambiar el mundo, aunque solo sea por su propósito. Su hijo le mira y aprende. Llega un cartero que trae un telegrama. El hombre cumple años y lo celebra en su casa de campo. El niño se va a dormir. Los amigos hablan de Nietzsche y de los incidentes que ocurren de forma cotidiana y de pronto ponen la tele. Se declara la guerra. La herida se abre. El niño sigue dormido. De pronto el hombre reza con vehemencia, pidiéndole a Dios que todo siga como hasta ahora, él a cambio hará un gran sacrificio, renunciará a todas sus pertenencias.

Leer Más…


Ciclo. Andrei Tarkovsky. El Espejo (1975)

Caratula de la película El Espejo de Andrei TarkovskyHablar del cine de Tarkovsky no es fácil. Lo intenté en La Infancia de Ivan y en Andrei Rublev (o Rubliov) pero desde un punto de vista más literario. Me cuesta mucho expresar de forma crítica las imágenes de sus films, cualquiera que se haya acercado a su obra sabe de qué estoy hablando. Y es que se trata, quizás, de uno de los cineastas más complejos. Sus obras no son simples películas con una historia más o menos bien contada, sus films tocan el inconsciente, a veces el subconsciente, anda más cómodo en lo sensorial que en una narración convencional.

En El espejo se cuenta (¿?) el pasado de una familia que vivía en una casa de campo. La narración se entrecorta, se cambian los paisajes y los colores (color, blanco y negro, sepia…) hay saltos en el tiempo y en el espacio y solo reina la poesía.

Leer Más…

Rewind. AndreiRublev (AndreiTarkovski, 1970) LasLágrimasDeLaCampana

Caratula de la pelicula Andrei Rublev de Andrei TarkovskiSe me requiere un trabajo que no puedo hacer, que no quiero hacer, abusar de la incultura del pueblo para asustarle, no, no quiero, bastantes asustados estamos ya todos. Los tártaros nos invaden y nos ultrajan, violan a nuestras mujeres, queman nuestros templos y nos matan. Y yo quiero huir, el terror se instala, no tenemos salida. Se castiga la blasfemia y el libertinaje, ese Dios que nos dicta y nos ordena, que nos acota y nos bendice, ese Dios tan desconocido por la gente de la Iglesia, tan incomprendido, tan en vano aclamado. Y yo, Andrei Rublev, uno de los pintores de iconos de más prestigio, eso dicen, me niego a pintar los pasajes del Apocalipsis, bastante terror vivimos diariamente, y vemos como nuestra esperanza se quiebra como la campana mal forjada, mal forzada, y de sus lágrimas quizás vuelva a representar los textos sagrados con mis pinceles, pero para entonces ya dará igual si conseguimos huir en globo o nos estrellamos contra el primer árbol. Alguien en el futuro hará un film sobre mí y fotografiará únicamente en color mi obra, subrayándola de mi vida en blanco y negro.

Rewind. LaInfanciaDeIvan (AndreiTarkovski,1962) InocenciaArrancadaDeCuajo

Portada de La Infancia de IvanLa opera prima del realizador soviético tiene todas las constantes de su cine; las escenas oníricas, la poesía visual, los largos planos, en fin, su personalísimo lenguaje cinematográfico.

La película abre con unas imágenes aparentemente felices. Un niño rubio corre alegremente por una playa. Es claramente un sueño ya que se nos muestra con sonido irreal. De pronto un plano subjetivo nos deja entrever que el niño esta volando entre unos árboles y de pronto vemos a una mujer. Enseguida se nos informa que es su madre. Una violenta explosión nos lleva a la sucia realidad, a la del niño corriendo pero no alegre, sino huyendo, entre las bombas enemigas por un bosque inundado. Finalmente es capturado por aliados y ahí intentará, por todos los medios, unirse a la lucha. La inocencia de Ivan, así como su infancia, ha sido arrancada de cuajo, junto a su familia, mucho antes de empezar la película, por eso se nos muestra como un ser lleno de odio, insolente y, dramáticamente, maduro para su edad. Se nos muestra a un Ivan con ganas de matar, de defenderse, asustado, pero no débil.

Leer Más…